Cómo comenzar una práctica diaria de meditación

La meditación es para todos. Se ha comprobado que meditar ayuda a reducir la ansiedad y la depresión, aumenta la energía y aumenta la claridad y la alegría.

La meditación puede ayudarte a:

Perder peso

Mejorar la comunicación y las relaciones.

Reducir la ansiedad y la depresión.

Superar la adicción

Afina tu pensamiento

Domina tus emociones

Cuando meditas, accedes a estados de ondas cerebrales más profundas, lo que ayuda a despejar los pensamientos que distraen, reduce el estrés y aumenta la capacidad mental mientras cultivas una conexión espiritual y alcanzas estados más profundos de conciencia y totalidad.

La meditación nos capacita para utilizar los inevitables desafíos de la vida como oportunidades para crecer.

¿Siempre has querido meditar, pero no sabes por dónde empezar? O, ¿empezaste una práctica de meditación pero rápidamente te caíste del carro? Todo lo que necesita es una pequeña instrucción sobre cómo entrenar su cerebro y antes de que se dé cuenta, estará aprovechando el poder de su mente y mejorando su vida.

Aquí hay 10 consejos fáciles para comenzar a meditar en este momento y mantener una práctica diaria.
 
  1. Ponte cómodo.
Tendemos a hacer la meditación más complicada y desafiante de lo necesario. Tómalo con calma. Comience por tomar un asiento cómodo. Si eres flexible, siéntate con las piernas cruzadas en el suelo, sobre un cojín, almohada o manta de meditación, con las rodillas descansando ligeramente por debajo de las caderas. Si no lo está, siéntese en una silla con los pies en el suelo.
 
  1. Crea una rutina.
Establece un espacio claramente designado para la meditación. Esto puede ser tan simple como una vela, imagen o piedra cuidadosamente colocada. También querrás practicar a la misma hora todos los días. Comienza con el mismo protocolo para cada meditación. La rutina dispara a la mente desde el pensamiento lógico y lineal del cerebro izquierdo hacia el hemisferio derecho intuitivo y no lineal.
 
  1. Siéntate alto.
Postura 101: Siéntate bien y erguido enderezando la columna vertebral. Siéntese en una silla o contra una pared si lo necesita. Alarga la columna vertebral para ayudar a aumentar tu circulación y mantenerte alerta.
 
  1. Comience con poco.
Comience donde está. Si 10 minutos parecen abrumadores, comienza con cinco. Después de una semana, comience a agregar un minuto a su práctica cada semana hasta que acumule hasta 30 minutos (o más) a la vez.
 
  1. Sé amable contigo mismo (¡muy bien!).
Como dice la reconocida profesora de meditación Sally Kempton, "La meditación es relación".
En última instancia, se trata de tu relación contigo mismo. La forma en que haces cualquier cosa es la forma en que haces todo. La meditación nos enseña la aceptación radical, la compasión y el amor incondicional. Sé dulce con tu mente enrevesada. Ríndete exactamente a quién eres y qué está sucediendo, aquí y ahora. ¡Y no te olvides de sonreír!
 
  1. Tenga en cuenta sus excusas.
La meditación es una práctica de auto-indagación. Observa las excusas que te dices a ti mismo: estoy demasiado cansado o no tengo tiempo. Puedes tallar de 5 a 10 minutos de tu día. Observe cómo su mente puede tender a racionalizarse cuando rompe su compromiso. Solo observa y entiende sin juzgar. Luego vuelva a comprometerse con su práctica sin tener excusas.
 
  1. Encuentra un compañero de meditación.
La rendición de cuentas es la respuesta a tus excusas. Encuentra un amigo para comprometerse a meditar con. Encuentre un amigo que también esté comenzando a meditar, o únase a un grupo de Facebook o un curso en línea. Tu lucha es normal ... pero será más fácil.
 
  1. La práctica hace perfecto.
O al menos perfectamente imperfecto. Como dice el guru Ashtanga, Patthabi Jois, "Practica. Practica. Practica. Todo viene".
Como todo en la vida, mejoramos con la práctica. Piense en su meditación como rizos de bíceps para el músculo de su mente. Estás entrenando a tu cerebro para que se concentre, se concentre y se suelte. Con el tiempo, con coherencia, se volverá más hábil.
 
  1. Sólo respira.
La respiración es una puerta de entrada al reino más allá de la mente, nuestra conciencia superior. Nuestra mente es adicta a analizar el pasado o proyectar hacia el futuro. PERO la respiración está solo en el aquí y ahora. Enfócate en tu respiración para anclar la mente en el momento presente.
 
  1. Comience un diario de meditación.

Termine su práctica cada día observando los beneficios de su práctica. ¿Cómo me siento? ¿Cuál es mi estado emocional o estado de ánimo?
Toma nota de cualquier cambio para que se registren en tu cuerpo y en tu mente consciente. Así que la próxima vez que resista la meditación, hojee las notas que hizo en su diario para recordar estos beneficios. Esto te ayudará a mantenerte motivado y comprometido.

 

Estas Apps te pueden ayudar a comenzar:

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